1. La política fiscal

Con la política exterior  y la política monetaria en manos de la Unión Europea, la política fiscal se ha convertido en el principal instrumento de los países miembros para intervenir en sus propias economías.

La política fiscal es la actuación intencionada del sector público (Estado, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y Seguridad Social), mediante la recaudación de fondos (principalmente impuestos) y la aplicación de gastos públicos, para alcanzar los objetivos fijados por el Estado. Para la política fiscal, los objetivos principales  son atenuar los efectos del ciclo económico y redistribuir la renta de forma más equitativa.

 

A. INSTRUMENTOS DE POLÍTICA FISCAL

Los instrumentos de política fiscal de los que disponen los gobiernos son las políticas fiscales discrecionales y los estabilizadores automáticos.

Políticas fiscales discrecionales. Son las que aplican los gobiernos cuando quieren influir sobre los ingresos o gastos intencionadamente, es decir, las que deben activarse por iniciativa propia porque no están regladas. Las políticas discrecionales pretenden mantener el tono de la actividad económica, ya que normalmente en épocas de crisis contribuyen a evitar la caída del nivel de producción de bienes y servicios[1]. Las principales son:

  • Programas de obras públicas. Tienen dos finalidades: incrementar los niveles de la producción y el empleo y dotar de más infraestructuras al país.
  • Planes de empleo y formación. Tienen por objeto contratar y formar trabajadores durante breves periodos para una rápida inserción laboral. Patrocinados por distintas administraciones públicas, estos proyectos se concretan en la formación ocupacional y en las escuelas taller.
  • Programas de transferencias. Protegen a los colectivos desfavorecidos mediante pagos periódicos temporales  o permanentes. Las principales transferencias son el subsidio de desempleo (el popular “paro”) y las pensiones de jubilación.
  • Modificación de los tipos impositivos. Las personas decidimos nuestro consumo según la renta disponible. Una variación de los tipos impositivos de ciertos impuestos, por ejemplo, modifican la renta de que disponen las familias o empresas para consumir o invertir, lo cual, a su vez, repercute en la demanda agregada y, por tanto, en los niveles de producción y empleo.

No obstante, las políticas discrecionales tardan en hacer efecto y no siempre se ponen en práctica acertadamente. Además, cuando se produce el efecto deseado es difícil decir hasta qué punto obedece a esas políticas. Por esto se utilizan también los llamados estabilizadores automáticos.

Estabilizadores automáticos. Son los ingresos o los gastos públicos que aumentan o disminuyen a la par que el nivel de producción de un país. Con el uso de los estabilizadores automáticos, las transiciones entre las fases de los ciclos económicos de expansión y recesión son más breves y menos traumáticas. Los principales estabilizadores automáticos son:

  • Los impuestos proporcionales. Su tipo impositivo sube gradualmente al aumentar el nivel de renta.
  • Los impuestos progresivos. Impuestos cuyo tipo impositivo sube gradualmente al aumentar el nivel de renta.
  • Las cotizaciones sociales. Aportaciones que los trabajadores y las empresas hacen a la Seguridad Social a cambio de la protección social que este organismo les brinda.
  • Los subsidios de desempleo. Ayudas económicas concedidas por el Estado para cubrir las necesidades sociales y económicas derivadas de una situación de paro forzoso.

Los impuestos se adaptan automáticamente a la fase del ciclo económico. En fases de expansión económica aumenta la producción y, en consecuencia, el ingreso en concepto de impuestos (como el IVA) y viceversa. No obstante, son más eficaces los impuestos progresivos que los proporcionales porque el tipo impositivo aumenta según lo hacen los ingresos, lo cual permite una actuación más selectiva. También en las fases de expansión hay más trabajadores en activo, lo cual implica una mayor cotización y, por tanto, además de pagar la sanidad y las pensiones, se acumula excedente para pagar los subsidios de desempleo cuando llegue la fase de recesión. Llegada ésta, los subsidios de desempleo tratan de minimizar la precaria situación económica de los trabajadores forzosamente parados.

 

B. TIPOS DE POLÍTICA FISCAL

  • En las fases recesivas del ciclo se genera paro al ser la demanda agregada insuficiente. Ante esta situación, el Estado aplica una política fiscal expansiva, consistente en disminuir los impuestos (por ejemplo, el IRPF o IS) y aumentar el gasto público (puede realizar obras públicas o aumentar las transferencias a las familias y a las empresas). Estas medidas permiten que aumente la renta disponible y, en consecuencia, el consumo de las familias. Esta situación, a su vez, generará unas expectativas favorables para las empresas, las cuales, aumentarán su inversión. El aumento que se produce tanto del consumo como de la inversión, dos componentes importantes de la DA, provocan que ésta aumente (gráficamente se produciría un desplazamiento de la curva de DA hacia la derecha). Los efectos finales positivos serían que aumentaría la producción y el empleo, pero también habría una consecuencia negativa, el incremento de los precios (inflación).

 

  • En las fases expansivas del ciclo no existe el problema de desempleo pero sí de inflación (subida generalizada y sostenida de los precios). En este caso, el Estado aplica una política fiscal contractiva, aumentando los impuestos y disminuyendo los gastos públicos. En esta ocasión los efectos en cadena que se van a producir serán al contrario que anteriormente. 

 Las medidas adoptadas provocarán una disminución de la renta disponible de las familias, en consecuencia, éstas consumirán menos. Esto dará lugar a malas expectativas en las empresas, por lo que éstas disminuirán su inversión. Al bajar consumo e inversión cae la DA (gráficamente se produciría un desplazamiento de la misma hacia la izquierda), con lo que disminuirá la producción y el empleo (consecuencias negativas) pero se habrá logrado contener la inflación (bajarán los precios). 


[1] Consultar www.plane.gob.es

Comments
8 Responses to “1. La política fiscal”
  1. lisse dice:

    buebo me parece un blog hecho por una persona muy pilas, esta lo importante y necesario, de la forma mas facil para comprender la macro si muchos diretes y mas

    exelente trabajo asi deberian enseñar para tener bases fuertes y d eahi indagar mas

  2. CARMEN OLIVAR dice:

    excelnte imformacion

  3. princess dice:

    exactamente lo que nos explico el profe solo que menos complicado

  4. Yesi dice:

    Gracias por la información, lo malo que falta la política fiscal restrictiva

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  1. [...] de los impuestos y simultáneamente una contracción del gasto público es conocida como una “política fiscal contractiva”. Y una política fiscal contractiva no es más que eso: una serie de medidas que buscan la [...]



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